Ocio y ociosidad

Ocio debe ser beneficioso para el individuo, sino se estaría convirtiendo en ociosidad.

Diferencia entre Ocio y Ociosidad

Antes de nada, conozcamos el significado de las palabras que nos interesan: Ocio y Ociosidad.

El ocio es el conjunto de actividades que realizamos en nuestro tiempo libre, es decir, aquellas que hacemos por placer y que excluyen el trabajo, las labores domésticas y otras obligaciones, así como todo lo relacionado con nuestras necesidades vitales, como comer o dormir.

Las actividades de ocio suelen suponer un descanso de nuestras obligaciones, ya sean por trabajo, estudios, u otras situaciones, y se realizan fuera del horario habitual de estas tareas y en períodos de vacaciones. Es en estos en los más tiempo dedicamos a este tipo de actividades.

La ociosidad, en cambio, es el estado en el que nos encontramos cuando, teniendo tiempo libre, no lo empleamos en realizar ninguna tarea o actividad. Son por tanto todos esos momentos en los que podemos tener la sensación de estar perdiendo el tiempo, cuando no lo utilizamos para nada útil o que nos aporte algún beneficio personal o emocional.

Nos interesa el contraste entre ambos términos, a veces confundidos, ya que a partir de ambos podemos ver las diferencias entre ellos. 

Ocio

El ocio es el conjunto de actividades que realizamos en nuestro tiempo libre, es decir, aquellas que hacemos por placer y que excluyen el trabajo, las labores domésticas y otras obligaciones, así como todo lo relacionado con nuestras necesidades vitales, como comer o dormir.

Las actividades de ocio suelen suponer un descanso de nuestras obligaciones, ya sean por trabajo, estudios, u otras situaciones, y se realizan fuera del horario habitual de estas tareas y en períodos de vacaciones. Es en estos en los más tiempo dedicamos a este tipo de actividades.

Ociosidad

La ociosidad, en cambio, es el estado en el que nos encontramos cuando, teniendo tiempo libre, no lo empleamos en realizar ninguna tarea o actividad. Son por tanto todos esos momentos en los que podemos tener la sensación de estar perdiendo el tiempo, cuando no lo utilizamos para nada útil o que nos aporte algún beneficio personal o emocional.

El ocio debe ser beneficioso para el individuo,
si no se estaría convirtiendo en ociosidad.

El ocio debe ir encaminado a crear,
no a consumir.​

El contraste entre el ocio y la ociosidad

Nos interesa el contraste entre ambos términos, a veces confundidos, ya que a partir de ambos podemos ver las diferencias entre ellos. 

En realidad, en la práctica el ocio en sí mismo no está determinado ni organizado de antemano. Aparece como un tiempo libre que hay que distribuir, organizar y llenar de contenido. Es el tiempo en el que el colectivo puede organizar y dedicarlo a aquello que más le guste, libremente. Es el tiempo más propicio para desarrollar la creatividad, las actitudes y aptitudes personales, la comunicación auténtica, la relación personal.

Aunque esto en la práctica no siempre ocurre así, ya que la forma de ocuparlo está muy mediatizada por el tener, el poder, la sociedad de consumo, la satisfacción de necesidades específicas, alcohol… Es aquí donde puede aparecer la ociosidad, entrando en un estado en el que hacemos cosas que no nos aportan nada, pero las cuales nos vemos, en cierto modo, obligados a hacer, aunque a veces esa imposición nos la pongamos nosotros mismos.

Algunos ejemplos

Tiempo libre ocupado
  • Cursos y actividades
  • Entretenimiento
  • ONGs
Tiempo libre no ocupado
  • Música
  • Lectura
  • Salir de copas
Tiempo ocioso
  • Internet / Redes Sociales
  • Ver la tele
  • Juegos online y videoconsolas
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