Material para senderismo

Cuando practiques senderismo nunca debes olvidarte de llevar el siguiente material adecuado.

¿Qué material necesito para hacer senderismo?

Para la práctica del senderismo es fundamental contar con el equipo y el material necesarios para la actividad. Aunque en algún momento pensemos que el material es excesivo, o que no será utilizado, debes saber que siempre hay que llevar determinados elementos imprescindibles, ya que nunca sabes qué pasará en el camino, si las condiciones climáticas cambiarán, la temperatura, el tiempo, etc.

Por eso, cuando practiques senderismo nunca debes olvidarte de llevar el siguiente material:

  • Mochila de hasta 30 litros
  • Botas de montaña
  • Ropa de abrigo (incluso en verano)
  • Chubasquero
  • Cantimplora
  • Brújula
  • Plano de la zona
  • Manta térmica
  • Linterna o frontal
  • Botiquín básico

Una buena mochila de senderismo debe cumplir las siguientes características:

  • Buena capacidad: a la hora de elegir una mochila has de tener en cuenta el tipo de rutas que realizarás, ya que según sus características y duración necesitarás más o menos capacidad. Te recomendamos no pasarte y optar por una bolsa de un máximo de 30 litros de capacidad, ya que de lo contrario es muy probable que la llenes de más y acabes cargando con más peso del que necesitas.
  • Comodidad: tu mochila debe ser cómoda y debe poder adaptarse a tu cuerpo, si no vas cómodo mientras caminas por la montaña no querrás seguir tu camino.
  • Transpirable: durante la práctica de ejercicio es habitual sudar y que este sudor pase a tu ropa y a tu mochila, por eso es recomendable disponer de una buena mochila transpirable que te ayude a expulsar la humedad y la sudoración de tu cuerpo.
  • Impermeable: la meteorología en la montaña es muy poco predecible y es muy habitual encontrarse con lluvias y tormentas repentinas. Si no quieres arruinar todo lo que lleves en tu mochila, asegúrate de que es resistente al agua.
  • Multi-compartimentos: para una perfecta organización de todo tu material, comida y utensilios de montaña, busca un mochila con diferentes compartimentos. Suelen estar pensadas para este tipo de actividades y disponen de bolsillos de todo tipo para guardar perfectamente cada artilugio necesario durante la ruta.
  • Materiales de buena calidad: una buena mochila ha de ser de un material resistente y de larga duración para evitar sorpresas inesperadas en mitad de un camino o malas experiencias que no obliguen a cambiar el material cada poco tiempo.

En la mayoría de actividades y deportes al aire libre el calzado (especialmente el calzado para senderismo) es uno de los elementos más importantes sobre el que tenemos que prestar una gran atención e invertir, si es necesario, una parte algo mayor de nuestro presupuesto.

Las botas que elijas para ir a la montaña te acompañarán durante todo el camino y necesitarás encontrarte cómodo y seguro con ellas. Para elegirlas, te recomendamos tener en cuenta lo siguiente:

  • Material interior: existen multitud de materiales con los que se fabrican el calzado y, en concreto, las botas y zapatillas de montaña. Has de asegurarte que el interior de la bota no es de material sintético para evitar la excesiva sudación de los pies.
  • Material exterior: para el exterior, te recomendamos optar por un revestimiento sintético mezclado con tela, y el uso de materiales y tecnologías impermeables y transpirables que te permitan permanecer seco pase lo que pase durante la salida.
  • Material de la suela: la suela de tu bota es la que soportará todo tu peso y sobre la que te apoyarás todo el día, por eso debes prestar atención al material con el que está fabricada y sus características físicas. Debe ser una suela no muy dura y tampoco muy blanda con la que te encuentres a gusto al caminar, generalmente las suelas están fabricadas con caucho y mezcla de otros materiales que aumentan la durabilidad del calzado y que lo hacen ligero, residente y cómodo.

Aunque las condiciones meteorológicas parezcan favorables, en la montaña los cambios de temperatura son muy bruscos y a menudo la temperatura es menor de lo que esperamos, incluso consultando la previsión podemos encontrarnos con una tormenta o una ola de frío no avisada.

Por ello, siempre que practiquemos un deporte de montaña es aconsejable tener a mano una o varias prendas de abrigo (incluso en verano), desde una chaqueta tipo plumas ligero hasta camisetas y pantalones térmicos y sudaderas o forros polares. No olvides también llevar siempre unos buenos calcetines y uno o dos pares más de recambio para imprevistos.

Si nos fijamos en la elección de una chaqueta para el frío, por ejemplo, debemos fijarnos en características como:

  • Impermeabilidad: es imprescindible que nuestra prenda de abrigo principal sea impermeable. Piensa que si tienes que utilizarla será porque el tiempo ha cambiado y, en la montaña, lo más probable es que sea bastante húmedo o esté lloviendo o nevando, según la temporada en la que estemos.
  • Comodidad: al igual que el resto del material, necesitamos que nuestra chaqueta sea cómoda de llevar ya que pasaremos muchas horas con ella puesta y necesitamos sentirnos a gusto durante el tiempo que la llevemos puesta, además de que nos permita movernos con facilidad.
  • Bandas reflectantes: aunque no es imprescindible, debes tener en cuenta en qué momento del día saldrás a caminar y en qué condiciones te encontrarás, ya que en algunos casos como en las últimas horas del día o en salidas nocturnas te vendrá bien disponer de material reflectante para ser fácilmente visto por los vehículos que se puedan acercar.
  • Bolsillos, forro, cremalleras, cordones: a gusto de cada uno, todos estos elementos o extras debemos valorarlos de manera individual, ya que es algo muy personal el uso de cada pequeño detalle que puede ofrecernos una prenda de abrigo. Como recomendación, los bolsillos con cremallera suelen ser muy útiles ya que te permiten guardar cosas para tener a mano sin la preocupación de que puedan caerse, y además te permiten mantener las manos calientes en laso de necesidad.

Un chubasquero es un utensilio muy sencillo y económico que puede salvarte de muchas situaciones cuando el tiempo cambia sin avisar. Ante una tormenta inesperada, un chaparrón o una situación de humedad extrema debes tener siempre a mano un chubasquero, y para elegirlo te recomendamos que te fijes en lo siguiente:

  • 100% impermeable: es la característica más básica de un chubasquero y no puede fallar, el propósito de esta prenda es ese precisamente, mantenerte seco ante el agua, y para ello es necesario que no te permita mojarte.
  • Material resistente: existen muchas calidades en los chubasqueros, desde los que tienen el grosor de una bolsa de basura hasta los más gruesos y resistentes. Para ir a la montaña no debes conformarte con un simple plástico que te subra, ya que no te protegerá durante mucho tiempo y acabarás mojándote. Puedes optar por uno de gama media con un grosor intermedio que te permita una buena protección pero sin resultar pesado o incómodo.
  • Toxicidad: busca materiales no tóxicos, esto lo notarás sobre todo en el precio. Los productos más baratos pueden venir de fábricas cuyos materiales no pasan exámenes de toxicidad, por lo que te recomendamos asegurarte de que el material utilizado proviene de una fuente fiable y que ha pasado los controles sanitarios necesarios.
  • Plegado: como sabes, en la mochila debes llevar lo imprescindible y necesario para pasar el día en la montaña, y cuanto más espacio ahorres mejor podrás organizarte, más cómodo irás y menos peso tendrás que cargar. Por eso, fíjate en si tu chubasquero es fácilmente plegable para ser guardado, y si incorpora algún sistema especial de doblado o una bolsa intermedia para guardarlo con facilidad.
  • Tamaño: dado que después de la tormenta no sabes cuánto tiempo pasará hasta que puedas estar seco de nuevo, es importante que el chubasquero te cubra lo máximo posible. Si además te queda un poco grande podrás colocártelo por encima de la mochila, permitiendo así mantener todo tu equipaje seco también.

Como sabes, la cantimplora es el utensilio que utilizamos para transportar líquidos que tomaremos a lo largo del día, son muy utilizadas durante la práctica del senderismo porque son cómodas, suelen tener bastante capacidad, y nos permiten mantener la temperatura del líquido (generalmente agua) durante un tiempo aceptable.

A la hora de elegir nuestra cantimplora debemos atender a:

  • Material: la mayoría de las cantimploras son de aluminio o de plástico. Las primeras son una mejor opción, ya que mantienen mejor la temperatura del agua y son más higiénicas a lo largos del tiempo y el uso, mientras que las cantimploras de plástico suele estropearse más fácilmente, no mantienen la temperatura ni propiedades del líquido que transportan y suelen durar menos tiempo en buenas condiciones.
  • Recubriemiento interior: para no exponer el líquido que tomaremos al material externo del recipiente, las cantimploras, especialmente las metálicas, suelen llevar un recubrimiento interior que las protege de posibles alteraciones. Este material ha de haber pasado siempre los controles oportunos de sanidad y ser un material de calidad para asegurar la integridad de nuestro contenido.
  • Funda exterior: la mayoría de las cantimploras incorporan una funda exterior que las protege de los agentes externos, esta funda puede ser de diversos materiales, ante los cuales influye el gusto y las preferencias personales.
  • Complementos: aunque lo más habitual es utilizar la cantimplora para llevar agua, también puede utilizarse para disponer de otros líquidos fríos o calientes. Algunas incluso están divididas en dos para poder verter en ellas dos bebidas diferentes y, según la bebida que llevemos, puede resultar interesante que vayan acompañadas de un pequeño vaso o taza para servir la bebida.
  • Forma y tamaño: bajo las preferencias de cada uno, solo nos falta elegir la forma y tamaño de nuestro recipiente. Si tenemos muy claro que siempre vamos a transportarla en la misma mochila o de la misma manera, podemos tener esto en cuenta a la hora de fijarnos en estas características, si no, podemos dejarnos llevar por nuestras preferencias y elegir según la que más nos guste.