Vuelo sin motor

Consiste en pilotar una pequeña aeronave sin motor recorriendo pequeñas distancias

El vuelo sin motor (o vuelo a vela) consiste en pilotar una pequeña aeronave sin motor recorriendo pequeñas distancias y elevarse del suelo con la única fuerza del aire y sus movimientos. Debido a que el único mecanismo de elevación del aparato en el vuelo sin motor son las corrientes de aire, se suelen buscar zonas donde éstas tiendan a ser ascendentes, permitiendo así una elevación más sencilla del planeador o aeronave.

Existen tres modalidades de vuelo sin motor:

  • Vuelo a motor – Vuelo a térmica: se buscan corrientes térmicas producidas por la diferencia de temperatura entre el aire y el suelo calentado por el sol. Esta diferencia de temperaturas crea las corrientes térmicas ascendentes necesarias para elevar el planeador, intentando mantener el aparato siempre dentro de dicha corriente, e intentando mantenerlo con movimientos circulares.
  • Vuelo a motor – Vuelo de ladera: se utiliza el aire que, al chocar contra la ladera de una montaña, tiende a subir a lo largo de ella. Aprovechando la fuerza de la subida, y una gran cantidad de aire provocado por este efecto, el planeador puede conseguir un buen equilibrio de vuelo y pequeños ascensos en altura.
  • Vuelo a motor – Onda de montaña: similar al efecto producido en el vuelo de ladera, cuando se encuentra una cadena montañosa se produce un efecto de onda entre las montañas al acercarse un fuerte viento. Es un fenómeno más complejo que el anterior, y menos utilizado en el vuelo sin motor.