Parapente

El objetivo del parapente es conseguir despegar, volar y aterrizar en el suelo.

El parapente es un deporte muy técnico que requiere mucha práctica y una base sólida que nos permita practicarlo sin problema. Debe practicarse con atención y cuidado, ya que la mayoría de los accidentes ocurridos durante la práctica de parapente son producidos precisamente por faltas de concentraciones o descuidos de la persona que lo practica.

El parapente se practica con un material muy sencillo: un paracaídas de tela, cuerdas y una silla con mosquetones para una buena sujeción; además es conveniente el uso de casco y botas duras que permitan caminar por suelos irregulares; también es bueno disponer de un equipo de radio.

El objetivo del parapente es conseguir despegar, volar y aterrizar en el suelo sin ayuda de elementos motores, es decir, contando únicamente con el viento y el esfuerzo humano. Para ello se aprovechan las corrientes térmicas en el despegue, el vieto en el vuelo, que permite alcanzar una velocidad mínima de 25 km/h y máxima de 60km/h, y la habilidad obtenida con la práctica en el aterrizaje, que se realiza a pie.

El hecho de que gran parte del movimiento dependa del manejo de una tela flexible puede dar lugar a pérdidas de equilibrio que pueden terminar en fracaso y fin de vuelo o en espectaculares remontadas.