Ocio y ociosidad

Centrándonos en el concepto de ocio. El ocio debe ser beneficioso para el individuo, sino se estaría convirtiendo en ociosidad.

Nos interesa el concepto de ocio, a partir del cual veremos las diferencias. Ocio debe ser beneficioso para el individuo, sino se estaría convirtiendo en ociosidad.

En realidad, en la práctica el ocio en sí mismo no está determinado ni organizado de antemano. Aparece como un tiempo libre que hay que distribuir, organizar y llenar de contenido. Es el tiempo en el que el colectivo puede organizar y dedicarlo a aquello que más le guste, libremente. Es el tiempo más propicio para desarrollar la creatividad, las actitudes y aptitudes personales, la comunicación auténtica, la relación personal.

Aunque esto en la práctica no siempre ocurre así, ya que la forma de ocuparlo está muy mediatizada por el tener, el poder, la sociedad de consumo, la satisfacción de necesidades específicas, alcohol… Es aquí donde puede aparecer la ociosidad.

El ocio debe ir encaminado a crear, no a consumir.

Ejemplos:

Tiempo Libre Ocupado

  • Cursos y actividades
  • Entretenimiento
  • ONGs

Tiempo Libre No Ocupado

  • Música
  • Lectura
  • Salir de copas

Tiempo Ocioso

  • Internet
  • Ver la TV
  • Videocinsolas