Ocio y cultura

Una de las fuentes que nos permite manejar la inquietud de la juventud es su constante demanda de los servicios de información y asesoramiento

Una de las fuentes que nos permite manejar una cierta medida de la inquietud de la juventud es su constante demanda de los servicios de información y asesoramiento, así como de las actividades ligadas al ocio que se ofrecen por parte de la Dirección General de Juventud de la Comunidad de Madrid, según datos de 1991.

Con respecto a los primeros, las casi 140.000 consultas de información directa atendidas por el Centro Regional de Información y Documentación Juvenil, unidas a las casi 7.000 realizadas en las distintas asesorías para jóvenes durante el año 1991 y las más de 3.500 consultas de información y asesoramiento de creación de empresas son cifras lo suficientemente significativas para considerar el incremento de la demanda que este tipo de servicios está realizando la juventud madrileña.

Según el estudio realizado en 1992 por la Dirección General de Juventud, ver la televisión, oír música, escuchar la radio, ir al cine y "salir de copas" son las prácticas más asiduas de la juventud madrileña.

Las chicas y los chicos reparten su ocio de forma muy similar, y sólo se da una diferencia significativa en el caso de las que pasan a desempeñar tareas del hogar, situación a partir de la cual se produce un muy bajo consumo y práctica cultural, y una reclusión mayoritaria en el hábito de "ver la televisión".

El nivel de estudios abre importantes diferencias de prácticas culturales entre la juventud. Se muestra también un descenso claro del nivel de prácticas culturales entre quienes sólo trabajan frente a quienes estudian y a los que estudian y trabajan siendo este último sector el más activo en cuanto a prácticas culturales de realización intemledia o minoritaria.

El lugar de residencia dentro de la CM, salvo excepciones no supone una gran diferencia en cuanto a hábitos culturales.

"Ver la televisión" es la práctica de ocio más extendida: más del 80% de los jóvenes la ven todos los días. Oír música obtiene índices parecidos. Escuchar la radio es otra práctica mayoritaria: el 67% la escuchan todos o casi todos los días. Ir al cine tiene una media de asistencia entre la juventud de algo más de dos veces al mes. La lectura de libros es practicada diariamente por el 40%, y un 15% lo hace 2 ó 3 veces por semana.

Las chicas superan a los chicos en hábitos de lectura, siendo más los lectores a mayor edad y a nivel de estudios superior (aunque leen más los lectores con grado medio que los universitarios).

"Salir de copas" es una actividad practicada por 2 de cada3 jóvenes, una vez o más a la semana, superando en esta práctica las mujeres a los hombres, especialmente en el tramo 18/21 años.

Hacer deporte es otra práctica mayoritaria, siendo su media entre la juventud madrileña de más de ocho veces al mes. Asistencia a discotecas, como media, tres veces al mes, según el estudio citado, disminuyendo la frecuencia de esta práctica a medida que aumenta la edad y el nivel de estudios. Asisten menos a discotecas la juventud de Madrid que de los pequeños municipios.

La prensa diaria (no deportiva), es leída dos veces y media por semana como promedio, aumentando significativamente entre residentes de Madrid.

Visitas a museos, monumentos y exposiciones (con una media de más de ocho veces al año ), así como la práctica de excursiones (media de una vez al mes) y los juegos de mesa pueden ser consideradas también prácticas mayoritarias.

Prácticas de Realización Intermedia

Por su menor fiecuencia respecto a las ya mencionadas prácticas mayoritarias, pueden considerarse como tales la asistencia a centros culturales, conciertos de Pop Rock, juegos de ordenador y aficiones artísticas.

Datos significativos son la media de asistencia al teatro: tres veces al año, y los que declaran no ir nunca: 55%. Aasí como la práctica de aficiones artísticas de tres por cada diez jóvenes.

Prácticas Minoritarias

Están relacionadas con la asistencia a espectáculos de música clásica, danza, ballet, flamenco y canción folklórica, jazz y ópera, en este mismo orden por porcentaje de asistencia a la juventud, desde los conciertos de música clásica que suponen una asistencia entre una y varias veces al año del 16%, hasta la ópera, en último lugar, con un 4% entre quienes asisten alguna vez a espectáculos.

El Deporte Madrileño

La popularización de una cultura de la vida sana ha supuesto un aumento de la práctica deportiva madrileña que demanda cada vez en mayor medida actividades e infiaestructuras deportivas, haciendo necesaria la ampliación de las instalaciones de los barrios de Madrid y de los municipios metropolitanos. La situación de estas instalaciones es generalmente buena en los pueblos intermedios y pequeños, pero es en la corona metropolitana y la ciudad de Madrid dónde la situación es más grave, especialmente en la capital por la inexistencia de suelo para la construcción de infiaestructura de gran tamaño.

La práctica de deportes entre la juventud tiene un nivel medio en relación con otras actividades de ocio: más de un tercio de la juventud madrileña practica deportes formalizados y casi la mitad hace ejercicios de mantenimiento en algún momento a lo largo de la semana.

Los deportes más practicados son la natación y el montañismo así como el fútbol y el baloncesto. En los datos de la participación de estudiantes de EGB, BUP y FP en las competiciones organizadas por la Dirección General de Deportes de la Comunidad de Madrid se observa el incremento progresivo del porcentaje de participación en relación a la población escolarizada.

Las categorías donde se concentran más participantes son las de infantil y alevín, siendo la más escasa la categoría juvenil. Asimismo la participación masculina supera en más del doble a la femenina.