Eres alta y delgada

Eres alta y delgada
como tu madre,
morena, salada,
como tu madre;
bendita sea la rama
que al tronco sale,
morena, salada,
que al tronco sale.

Eres como la rosa
de Alejandrí­a,
morena, salada,
de Alejandrí­a:
colorada de noche,
blanca de dí­a,
morena, salada,
blanca de dí­a.

Toda la noche estoy,
niña, pensando en ti;
yo de amores me muero
desde que te vi,
morena, salada,
desde que te vi.